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viernes, 7 de octubre de 2016

EL CRISTO DE LA FE Y LA LEYENDA de “JUAN ECHENIQUE” 6-10-16


Conocido popularmente como el Cristo de los alabarderos o el Cristo de los guardias de Corps.

               

La talla de este Cristo se encuentra en la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas o Iglesia del Sacramento aunque en un principio se encontraba en la iglesia de San Esteban, pero desapareció tras un incendio.

Fue en 1.940 cuando se hizo una nueva talla y actualmente, se trata de una imagen realizada en madera de cedro brasileño en 2007 por Felipe Torres Villarejo, que sustituye a las anteriores, y está inspirada en las primeras tallas que tuvo la congregación. 

Sigue el modelo barroco de escuela andaluza, y representa a Cristo aún con vida, con los ojos abiertos y la cabeza ladeada. 

Dispone de paño de pureza tallado, aunque oculto tras su tradicional faldilla de terciopelo.

La imagen realiza su estación de penitencia sobre un trono de más de una tonelada de peso, que es portado por 44 anderos que soportan 50 kilogramos cada uno, en una procesión que se prolonga durante seis horas, vigente aun actualmente 


La guardia de corps, cuerpo que se formo durante el reinado de Felipe V y que estaba compuesto por gente escogida y destinada a prestar servicio en la inmediación del monarca, generalmente pertenecientes al cuerpo de caballería y no con menos de la categoría de oficial del ejército.

Este cuerpo como tal desapareció en 1841.

Eran ellos los encargados de sacarle en procesión y tal función es desempeñada desde entonces hasta hoy en día por los “alabarderos”, todos los viernes Santos desde la puerta del Príncipe del Palacio Real de Madrid, hasta su iglesia del Sacramento o Iglesia de las Fuerzas Armadas. 

 


El Cristo de los guardias de Corps o Cristo de la Fe se vio envuelto en una bonita leyenda durante el reinado de Carlos IV, y que perdura hasta nuestros días:


LEYENDA de “JUAN ECHENIQUE”

 

oficial de corps 1825

Fue en el siglo XVIII, en el reinado de Carlos IV, cuando un oficial de este famoso cuerpo, llamado Juan Echenique, iba caminando hacia el Palacio real, donde le tocaba hacer guardia, cuando escucho como alguien le chistaba desde un balcón de la calle Sacramento.

Juan Echenique, que tenía fama de don Juan, de ser buen cortejador y que alardeaba de todas sus conquistas, no pudo resistir la tentación al levantar la mirada y comprobar que en dicho balcón había una bella mujer asomada que le hacía gestos con las manos, invitándole a subir. Y subió. 

Horas más tarde, después de un apasionado encuentro, al oír el repicar de las campanas, recordó que tenía que acudir a su puesto de trabajo, por lo que se apresuró a vestirse y salió corriendo pues llegaba tarde.

Una vez en la calle, se dio cuenta de que con las prisas había olvidado el sable dentro de la casa. No podía presentarse en su puesto de guardia sin él, por lo que volvió sobre sus pasos, y al llegar, se encontró un inmueble que para nada tenía que ver con la casa que acababa de abandonar y en la que había pasado unas horas con la bella mujer.

El inmueble estaba viejo y abandonado, cerrado desde hacía años.

No se lo podía creer,  y al preguntar a un vecino que pasaba por allí, este le confirmó que efectivamente el edificio había pertenecido a una bella mujer, muerta hacía muchos años y que desde su muerte no había entrado nadie ni siquiera a limpiarlo.

Juan Echenique estaba seguro de haber pasado un precioso rato con una linda mujer hacia escasos minutos y pensó que el vecino estaba equivocado y que era posible estuviera ahora de nuevo habitado por otra bella dama.

Abrió la puerta de un empujón y entró corriendo llamándola. Nadie le respondió

Al entrar en el dormitorio, vio que efectivamente allí estaba su sable, prueba de que había estado en ese aposento, pero al ir a cogerlo vio que se encontraba cubierto de telarañas,  muestra de que el sable no se había movido de ese sitio desde hacía muchos años.

Cogió su sable  presa del pánico y salió despavorido a la calle.

Don Juan estaba seguro que ese siniestro y asombroso suceso era un castigo divino, por la vida licenciosa que llevaba, por lo que quiso enmendar “su pecado” y corrió a una iglesia cercana en la que deposito su sable a los pies del Cristo, haciendo el firme propósito de no volver a esa vida, por lo que se metió a monje, como muestra de arrepentimiento.

Desde ese momento el Cristo empezó a ser conocido como el CRISTO de los Guardias de CORPS, actualmente Cristo de los Alabarderos 




domingo, 4 de septiembre de 2016

PALACIO DE CAÑETE. JARDIN y LEYENDA 7-8-16



Ubicado en el nº 69 de la C/ Mayor de Madrid, muy próximo a la Plaza de la Villa



Ocupa una manzana entera . El acceso principal se encuentra en la C/ Mayor y delimita también con las calles de la Travesía, la del Duque de Nájera y la C/ Sacramento.


Su construcción siguió las corrientes artísticas de los siglos XVI y XVII que imperaban en las residencias palaciegas, no en vano se empezó a finales del XVI y se termino a principios del XVII.

La sencillez y la casi total ausencia de ornamentación, es la característica dominante de este palacio: de trazado con planta cuadrangular, de dos alturas en un lado y tres en el otro, debido al gran desnivel del terreno, portadas manieristas y torres con chapiteles en las esquinas.

Esta construido con ladrillo visto y con zócalo de piedra de granito.

Balcon en fachada principal , con el escudo del marquesado Cañete

Desde sus orígenes hasta mediados del XIX ha sido usado como residencia nobiliaria, ya que en el vivió el marqués de Cañete en el XVIII y después el marqués de Camarasa, por lo que también es conocido con este nombre.

Este edificio forma parte del conjunto de edificios de titularidad municipal que hay en torno a la Plaza de la Villa, entre los que destaca también la Casa de Cisneros .

Cuando se traslada el Ayuntamiento de Madrid al Palacio de Comunicaciones (Cibeles) , todos estos edificios pierden su función administrativa y empiezan a ser utilizados con fines culturales y museísticos.

En la actualidad es la Sede permanente de la Casa Sefarad de Israel, además de contar con una biblioteca, sala de exposiciones y salón de conferencias, y en la primera planta se encuentra también la Casa de Asia.







JARDIN

En la parte de atrás del edificio se abre un jardín tranquilo y apacible.

Este jardín se puede contemplar desde la calle Sacramento, ya que se derribó la tapia de ladrillo que la protegía para sustituirla por una valla metálica que lo deja a la vista de los paseantes.
Calle Sacramento, a la derecha se ve la tapia que "ocultaba " el jardin , y a la izquierda el edificio con miradores rojos es la entrada al Huerto de las monjas

Vista del Jardín a través de la verja metálica

Durante los años que el edificio tuvo uso administrativo, el jardín tenía una configuración asimétrica, ya que primaba mas su funcionalidad que su estética.
Este pequeño espacio arbolado cuenta con una plazuela en el centro, adornada por una fuente


La fuente presenta una estructura muy sencilla.
Es un simple pilón de granito, de planta circular, con un surtidor en el centro.
En uno de los lados del jardín han colocado la figura esculpida de la Reina Esther, presencia bíblica promovida por el Centro Sefarad


Antes de las obras de reforma del palacio, había una fuente con un grupo escultórico que fue eliminado ( para recrear su aspecto primitivo) y que representaba a Neptuno conduciendo un carro en forma de concha tirado por dos caballos.

En el corazón mismo del Madrid de los Austrias podemos visitar tres jardines de carácter histórico:
-El más popular es el Jadin del Palacio del Príncipe de Anglona

-El Huerto de las Monjas, menos conocido, situado donde se ubicaba el convento del Sacramento

El recientemente abierto a la vista de todos, el Jardín del Palacio de Cañete



LEYENDA DEL PALACIO CAÑETE

Los hechos se remontan a 1.654 cuando el marqués propietario del palacio aparece atravesado por una espada tras una reunión con el clérigo de la capital, Antonio Amada.

El religioso fue condenado a muerte y su mano amputada se colgó a la puerta del inmueble, como era costumbre en la época, para servir de escarmiento.

A partir de ese momento empiezan a sucederse una serie de hechos “raros” dentro del Palacio.
Velas que se encienden y apagan solas, alaridos que proceden de habitaciones vacías, ruido de muebles arrastrándose por las estancias de noche, y gritos desgarradores…

También surgen las primeras apariciones:

Por un lado, el clérigo  se aparece a los suyos para decirles que sigue en el purgatorio y por otro, el marqués de Cañete, aparece vagando por las dependencias del palacio, buscando un descanso que solo llegaría con la detención de su verdadero asesino, y no dejaría de atemorizar a sus posibles inquilinos hasta que esto no sucediese

Años más tarde, uno de los antiguos criados del marqués confesó en el lecho de muerte, la autoria del asesinato, ya que su amo trataba de seducir a su mujer.


Y a partir de entonces aunque la mano del clérigo se descolgó, parece que los “espíritus” han seguido habitando en el inmueble, y se siguen oyendo ruidos de cadenas arrastrándose y voces que susurran mensajes indescifrables, que hacen las tétricas noches del Palacio ,muy muy largas…